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Vacunación: Cuatro veces NO a los suizos en el extranjero

El 1º de Agosto, el consejero federal suizo Ignazio Cassis se dirigió a sus conciudadanos desde Bangkok. EDA

En Tailandia, el ministro suizo de Exteriores, Ignazio Cassis, informó a sus compatriotas residentes en el extranjero sobre la imposibilidad de ser vacunados contra la COVID-19 en las representaciones helvéticas.

Este contenido fue publicado el 05 agosto 2021 - 07:35

Parece una tarea fácil para un país rico. Suiza ha comprado millones de dosis de vacunas contra la COVID-19, pero la demanda interna disminuye. Ahora esas dosis están almacenadas hasta la fecha de caducidad y, al mismo tiempo, muchos suizos en el extranjero esperan su turno para vacunarse.

Se podría pensar que podrían vacunarse, por ejemplo, en una representación suiza cercana. ¿Una tarea fácil? No, es complicado.

Se advierte que los argumentos del Gobierno federal se adaptan a las circunstancias. Es casi como si con cada nueva posibilidad hubiera un nuevo argumento en su contra. La cronología del rechazo se lee así:

•         No, no es posible logísticamente.

•         No, no es la tarea de Suiza.

•         No, no es posible contractualmente.

•         No, no es posible porque la campaña de vacunación en Suiza aún está en curso.

Los suizos en el extranjero están molestos desde hace meses porque su Estado se rehúsa a vacunarlos. Incluso al comienzo de la campaña de vacunación suiza, cientos de ellos pidieron informes a sus cantones y a la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP). La mayoría residen en Francia, Alemania u otros países europeos.

Suiza sigue el principio de que cada país debe vacunar a su propia población. Las personas que solicitaron información en primavera advirtieron el caos que reinaba entonces entre la Confederación y los cantones. No, los cantones son los responsables de esto, dijo la OFSP. No, según la OFSP, no estamos autorizados a vacunar a los suizos en el extranjero, dijeron los cantones. No, solo hay vacunas para las personas que están aseguradas con una compañía suiza. No, no puede pagar las vacunas de su propio bolsillo.

Parecía que se quería poner fin a un turismo de vacunación emergente.

De hecho, a principios de año la prioridad era promover la campaña de vacunación entre la población residente en Suiza.

Una patria fatigada por las vacunas

Mientras tanto, la situación ha cambiado. Suiza ha estado luchando durante semanas para motivar a aquellos que aún no se han vacunado para que lo hagan. Miles de espacios de vacunación posibles no son utilizados. Cierran centros de vacunación. Hacen una pausa estival porque de todos modos hay un tiempo de calma.

¿Qué hacer entonces? La transferencia del excedente parece ser una cuestión de lógica. Suiza quiso asegurarse de que llegaran al país suficientes dosis de vacunas y ahora hay demasía. Más que suficientes para todos sus ciudadanos que viven en países donde las vacunas aún son difíciles de obtener.

Casi 20 000 suizos viven en el sudeste asiático o en África, 45 000 en América del Sur. La necesidad allí es grande. Remo Gysin, presidente de la Organización de Suizos en el Extranjero, declaró al NZZ a mediados de julio: “Suizos residentes en el extranjero desesperados nos llaman todos los días”.

No, todavía no, dijeron

A finales de junio, el Consejo Federal (Gobierno) decidió distribuir 4 millones de dosis de vacunas en el exterior. Serán entregadas a la iniciativa Covax, que tiene como objetivo disminuir o suprimir la injusticia mundial en materia de vacunas. Se trata de las dosis de la vacuna AstraZeneca.

Ese producto no tiene demanda en este país dada la desventaja de que, con una efectividad de casi el 80%, no ofrece la misma protección que los productos basados en ARNm de Pfizer Biontech o Moderna (ambos aproximadamente al 95%). Hasta la fecha, Suiza ni siquiera ha aprobado la vacuna de AstraZeneca.

Pero tienen una gran ventaja. Son mucho más fáciles de transportar y almacenar. La vacuna AstraZenaca se conserva hasta seis meses a la temperatura normal del refrigerador, mientras que las dosis de ARNm deben almacenarse a -70 ° Celsius. Esto último representa el argumento de peso que el Consejo Federal necesitó desde el principio para explicar por qué no es posible crear opciones de vacunación en embajadas y consulados para sus ciudadanos en el exterior.

No, no es logísticamente posible

El consejero nacional (diputado) Laurent Wehrli es miembro del consejo de administración de la Organización de los Suizos en el Extranjero. A principios de junio, preguntó al Consejo Federal si estaba listo “para poner dosis de vacunación a disposición de los suizos en el extranjero que viven en países con una situación sanitaria aún preocupante y un programo de vacunación escaso o inexistente”

Ignazio Cassis, ministro suizo de Exteriores, a su llegada a Tailandia. Lo acompaña el diputado Laurent Wehrli, miembro del consejo de administración de la Organización de los Suizos en el Extranjero. EDA

El Consejo Federal respondió negativamente: “Según la ley, los suizos en el extranjero asumen los riesgos que se derivan del hecho de que la atención médica no está garantizada en la misma medida en todo el mundo”.

No, no es trabajo de Suiza.

Wehrli hizo un seguimiento una semana después porque la respuesta “no fue muy satisfactoria para los suizos en el extranjero”. “Pregunto al Consejo Federal si no se debería establecer un programa de vacunación en las representaciones de Suiza en los países con retraso en su propio programa de vacunación”.

Wehrli recibió una nueva respuesta negativa. Actualmente no está prevista la vacunación en el extranjero, por el motivo mencionado y ya obsoleto: “Una campaña de vacunación en el extranjero difícilmente sería factible por razones logísticas”.

No, no es posible contractualmente

“Los acuerdos con los fabricantes no prevén la exportación de dosis de vacunas al extranjero”, escribió el Consejo Federal en su respuesta a mediados de junio.

El canciller Ignazio Cassis retomó el argumento el 1º de Agosto en un discurso en el que se dirigió a los suizos en el sudeste asiático desde la Embajada de Suiza en Tailandia.

Wehrli declaró al cotidiano Blick: “La embajada suiza es territorio suizo. Esa sería una interpretación jurídica”. Si ese es el problema, entonces tiene solución.

Cassis hace un esfuerzo en Tailandia

Helene Budliger Artieda, la embajadora de Suiza en Tailandia, pidió a Cassis, después de su discurso del 1º de Agosto, que comentara sobre el tema de la vacunación, “el tema número uno aquí en Tailandia”.


El ministro suizo de Exteriores, Ignazio Cassis (izq) con el ministro tailandés de Salud, Anutin Charnvirakul. EDA

En primer lugar, Cassis señaló que las vacunas suizas de la iniciativa Covax también están disponibles para los suizos en el extranjero. En segundo lugar, dijo que se reuniría con el ministro de Salud de Tailandia y abogaría “por que nuestros suizos en Tailandia puedan vacunarse con AstraZeneca lo antes posible”.

“En tercer lugar - dijo Cassis -, la cuestión, por supuesto, sigue siendo de actualidad en el Consejo Federal”.

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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