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Unos tres millones de personas se habrían contagiado en Suiza

Ciudad de Lucerna: clientes disfrutan de la reapertura de las terrazas de bares y restaurantes el 19 de abril de 2021. Keystone / Alexandra Wey

Casi tres millones de personas habrían contraído coronavirus en Suiza; los sectores más pobres han registrado mayores incidencias, y la falta de personal calificado obstaculiza la producción de vacunas. Este es el panorama que pinta la prensa dominical sobre la situación actual relacionada con la COVID-19.

Este contenido fue publicado el 26 abril 2021 - 11:01

Una de cada tres personas en Suiza probablemente ha sido infectada con el coronavirus hasta ahora, pero la mayoría sin saberlo, según publicó el NZZ am SonntagEnlace externo con base en información de la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP).

“Calculado de manera conservadora, alrededor de un tercio de la población (2 800 000 personas) ha sido infectada desde que comenzó la pandemia” declaró la portavoz de la OFSP, Simone Buchmann al dominical.

De entre ellas, las 650 000 aproximadamente que se sometieron a exámenes durante la infección aguda aparecen en las estadísticas. Se considera que estas personas se han recuperado de la enfermedad y recibirán un certificado COVID-19 incluso si no se vacunan.

A partir de verano, estos certificados permitirán asistir a diversos eventos a las personas vacunadas, a aquellas que se han recuperado y a los que presentes una prueba rápida negativa.

Sin embargo, se considera que los dos millones de personas que han tenido COVID-19 sin saberlo no se han recuperado, aunque la infección puede detectarse retrospectivamente mediante pruebas de anticuerpos.

Buchmann dijo que el Gobierno examina ahora si podría haber un certificado COVID-19 para estas personas y también si las pruebas de anticuerpos se incorporarán a la estrategia de vacunación.

Conexión con la pobreza

Las personas en situación de pobreza tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19 y morir a causa de la enfermedad, según un estudio del epidemiólogo bernés Mattias Egger, expresidente del grupo de trabajo científico federal.

Informaciones publicadas por el SonntagsZeitungEnlace externo y Le Matin Dimanche señala que los datos de la OFSP muestran que en las áreas más pobres de Suiza alrededor de 29 de cada 100 000 personas tuvieron que ser ingresadas en cuidados intensivos. En las zonas más favorecidas económicamente, la cifra fue de solo 13 por 100 000.

Una de las razones por las que las personas más pobres tienen más probabilidades de infectarse es que tienen menos posibilidades de trabajar desde casa; en sus lugares de trabajar tienen menos protección en fábricas, por ejemplo, en fábricas o en obras de construcción, y es más probable que sufran problemas de salud preexistentes.

Los investigadores también sospechan que las personas socialmente desfavorecidas tienen menos acceso a la infraestructura local de pruebas, tal vez porque carecen de transporte privado o no pueden ausentarse fácilmente del trabajo para hacerse la prueba. El estudio confirma que las personas más pobres tienen un 40% menos de probabilidades de hacerse la prueba.

Es más, algunas personas no se hacen la prueba “para no tener que entrar en cuarentena y perder sus ingresos”, dijo Lisa Fry, portavoz de la organización de ayuda Caritas. A menudo, esas personas no reciben una compensación por su trabajo porque laboran por cuenta propia o están de guardia.

Retrasos en la entrega

La falta de personal en la empresa farmacéutica y productora de vacunas suiza Lonza es una de las razones de los retrasos en la entrega de la vacuna Moderna. El Gobierno quiere ayudar a Lonza a encontrar el personal calificado necesario, según el SonntagsBlickEnlace externo.

El periódico informó que hace diez días, el director ejecutivo de Lonza, Albert Baehny, se reunió con el ministro de Salud y del Interior, Alain Berset, y admitió que la empresa no había podido encontrar los 80-100 especialistas en biotecnología necesarios. Lonza no respondió a las solicitudes de comentarios del SonntagsBlick.

El Ministerio del Interior dijo que analiza “si se puede recurrir a especialistas de la administración federal, empresas relacionadas con el Gobierno federal y universidades”. También estudia cómo apoyar la colocación de empleados de compañías farmacéuticas y otras empresas porque el suministro de la vacuna Moderna “es de suma importancia para Suiza”.

El SonntagsZeitung indicó también que la ley de inmigración para terceros países dificultaba la búsqueda de personal ya que el número de trabajadores autorizados a venir a Suiza desde países no pertenecientes a la UE es limitado.

El año pasado, Lonza presentó varias solicitudes en el cantón de Valais para contratar especialistas de terceros países; se aprobó el empleo de 17 personas, según el periódico.

El jefe de Moderna, Stéphane Bancel, ha atribuidoEnlace externo a los problemas en la contratación de personal en Lonza el retraso en las entregas de vacunas.

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