Navigation

Emigración (3): Yanick Iseli llega a Nicaragua

Yanick Iseli delante de la casa que alquila por 120 francos mensuales. swissinfo.ch

Yanick Iseli ya vive en Nicaragua. Veamos cómo transcurrieron los primeros días y de qué manera encara sus exigencias presupuestarias.

Este contenido fue publicado el 08 agosto 2021 - 11:00
Eva Hirschi

“Quizá fue la primera vez que vi llorar a mi padre”, nos comentaba Yanick Iseli en el aeropuerto de Zúrich, poco antes de abordar el avión con destino a Nicaragua. Cuatro semanas más tarde, parecía que hubiera pasado una eternidad.

3 de junio de 2021: El suizo treintañero se encuentra ya a 9 000 kilómetros de distancia de su país de origen, en su nueva casa. Sonríe a la cámara de su teléfono móvil. Utiliza video llamadas y aplicaciones de mensajería para informar a su familia y a sus amigos sobre esta nueva etapa y su ambiente. Se entusiasma: “es mediodía y hay una temperatura exterior de 28 grados. La temporada seca de cuatro meses acaba de terminar y la de las lluvias, comienza dulcemente. ¡Las plantas están felices!”.

Serie: con Yanick Iseli en Nicaragua

Este artículo es el tercero de una serie sobre la emigración. swissinfo.ch acompaña al ciudadano suizo Yanick Iseli en su aventura en Nicaragua. Al mismo tiempo brinda información y consejos sobre el tema de la emigración.

End of insertion

Yanick Iseli también está feliz. Al fin llegó al lugar de sus sueños. Su avión aterrizó normalmente en Costa Rica, pero él no pudo retirar un auto de alquiler que había reservado para trasladarse hasta la frontera norte común con la de Nicaragua. Necesitaba una carta de crédito. Como no la tenía, debió buscar una solución alternativa.


Una noche en el puesto fronterizo

Tomar el bus para hacer el trayecto hasta Nicaragua no era una opción viable, ya que la jaula para transportar a su perra Xo no hubiera entrado en el compartimento para las valijas. El joven suizo, finalmente, contrató un chofer que lo condujo a la frontera, por el doble del precio normal. Debido a estas complicaciones llegó demasiado tarde al puesto fronterizo que ya estaba cerrado. Debió pasar la noche delante de la oficina de la aduana.

La perra Xo, la mascota de Yanick, ha encontrado su lugar y ya se acostumbró al nuevo hábitat. swissinfo.ch

Al día siguiente, luego de presentar su prueba negativa de COVID y los papeles de su perra, Yanick actualizó su documentación y pudo entrar a Nicaragua. Un amigo nicaragüense había venido a buscarlo en coche hasta allí y, algunas horas después, llegaron finalmente a San Ramón, en el norte del país.

Los primeros días, Yanick Iseli se alojó en una vivienda alquilada. No le costó encontrarla ya que la oferta era superior a la demanda. Ahora vive en una moderna casa de tres habitaciones con patio y terraza y una plaza de estacionamiento, todo por 120 francos al mes, el precio de una noche de hotel en Suiza.

Pequeños arroyos hacen grandes ríos

En sus informaciones, el Ministerio de Exteriores (DFAE) recomienda, antes de emigrar, analizar el costo de la vida in situ para planificar el presupuestoEnlace externo. Se deben incluir no solamente elementos básicos como la comida, los impuestos o el alquiler, sino también los salarios, las cotizaciones a la seguridad social, los gastos escolares y de formación. En parte, estos gastos dependen de las condiciones locales. Pero es evidente que varían en función de los productos o servicios elegidos, así como de los hábitos de consumo y el entorno de vida de cada persona.

El punto de referencia para los cálculos es el Programa de Comparación Internacional (PCI). Analiza comparativamente el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita ajustado al poder adquisitivo y al nivel de precios de diferentes países. Según las últimas estadísticas globalesEnlace externo, que datan de 2011 (aún no se han publicado las cifras de 2017), el nivel de precios en Nicaragua es unas cuatro veces inferior al de Suiza. Sin embargo, es necesario precisar que se trata de cifras globales y que la calidad de los bienes y servicios a menudo es difícil de comparar. Además, dependen del sector: en Suiza, por ejemplo, los autos no son muy caros en relación con el precio que tienen en el resto del mundo. Pero los costes sanitarios y de la vivienda son elevados. Hay que tener en cuenta este conjunto de elementos a la hora de hacer los cálculos, ya que las estadísticas proporcionan, en el mejor de los casos, un orden de magnitud aproximado.

El carpintero entrega los muebles. Las primeras semanas estuvieron ocupadas con el mobiliario y las diversas compras. swissinfo.ch

Yanick Iseli lleva un tren de vida modesto y parte del principio que podrá vivir con poco dinero. Proyecta asegurar su subsistencia con lo que produzca su propio huerto. Intentará vender en el mercado local las frutas y hortalizas que no utilice para el autoconsumo.

Además, continuará trabajando para le empresa tostadora de café que lo empleaba antes de partir de Suiza. Como colaborador independiente recibirá un honorario por hora. Se ocupará del sitio Internet, de la newsletter regular y de la elaboración de gráficos, trabajos todos que no le exigen estar físicamente presente.


Además, en Suiza, percibe el 50% del seguro de invalidezEnlace externo. En efecto, debido a un nivel de imposibilidad laboral de entre 50 y 100%, los ciudadanos suizos tienen el derecho de percibir ese seguro, independientemente del lugar de residencia. De esta forma, Yanick dispone de 800 francos por mes. El salario medio en Nicaragua no llega ni siquiera a la mitad de esa cifra.

Inversiones de partida

El año pasado, el suizo originario de Bienne compró un terreno por 8 500 francos y un coche por 4 700. Gastó cerca de 2 000 francos en amueblar la casa que alquiló sin mobiliario y en la compra de materiales y útiles de construcción para su propiedad.

Para su casa, que quiere construir con sus propias manos, calcula invertir 7 000 francos. Por el momento, intenta no recuperar sus aportes al 2º y 3er pilar del sistema suizo de pensiones, lo que podría hacer al emigrar.

Pero antes de comenzar la construcción debe solucionar diversas cuestiones administrativas. Ya se presentó en el consulado suizo en la capital nicaragüense, Managua, y se registró ante las autoridades para solicitar un permiso de estadía que le permitirá reemplazar la visa turística de tres meses. “Además de algunos documentos, recibí un papel confirmando que estoy vivo y que tengo una dirección en Nicaragua. Esa constancia va ahora a las cajas que administran el 2º y el 3er pilar en Suiza, y cuando esa documentación esté actualizada depositarán el dinero en mi cuenta”.

Cortar mangos con un cuchillo suizo

Por el momento, Yanick Iseli no extraña su país de origen. “Salvo ayer, cuando tuve unas ganas enormes de beber una cerveza oscura, que tenga gusto de verdad, como esa que fabrica mi amigo en Delémont”.

“La cerveza aquí parece agua negra, y tiene el sabor como de agua mineral”. Lamenta, además no haber llevado queso. Al menos, traje conmigo una caja de chocolates. “Y puedo cortar mangos silvestres en mi jardín, pelarlos con mi cuchillo suizo y comerlos directamente en el lugar. ¡Es divino!”, exclama. No es grave que su madrastra le haya enviado, recientemente, la foto de una cena con fondue. “Cada país tiene sus propias ventajas”.

Traducido del francés por Sergio Ferrari

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.