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Proteccion del clima: Suiza “insuficiente”, pero mejor que muchos otros países

De aquí a 2050, la mitad de la producción de electricidad en Suiza provendría de la fuente solar, según las autoridades. © Keystone / Urs Flueeler

La ciudadanía suiza ha rechazado la revisión de la Ley sobre el CO2, uno de los pilares de la política climática nacional. Este resultado hace que el camino hacia la neutralidad climática sea aún más largo. ¿Dónde se sitúa Suiza a nivel internacional?

Este contenido fue publicado el 19 junio 2021 - 11:00

Un nuevo impuesto sobre los billetes de avión, un aumento del impuesto sobre el CO2 y un posible aumento del precio de la gasolina y el diésel: los suizos y las suizas no están dispuestos a desembolsar más dinero para hacer frente a la crisis climática. O al menos no tal y como lo propone el Parlamento.

Al rechazar la nueva ley sobre el CO2 sometida a referéndum el pasado domingo, las ciudadanas y ciudadanos suizos se han manifestado en contra de las medidas para reducir las emisiones con las que Suiza pretendía poner en práctica el compromiso que asumió en el marco del Acuerdo de París sobre el clima.

Pese al resultado negativo, el país no dejará de perseguir el objetivo de la neutralidad climática, aunque le resultará más difícil alcanzarlo, según ha declarado la ministra de Medio Ambiente Simonetta Sommaruga. La Unión Europea, Estados Unidos y China – responsable de la mitad de las emisiones mundiales – y un centenar de otros países han anunciado su intención de alcanzar un balance neto de emisiones cercano al cero de aquí a 2050 o 2060.

¿Dónde se sitúa Suiza respecto a los otros países?

Una persona en Suiza emite tanto como dos en Brasil

Suiza emitió cerca de 46 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2019. Esto corresponde aproximadamente al 0,1% de las emisiones mundiales. En promedio, una persona en Suiza emite tanto como dos brasileños (4,4 toneladas de  CO2 al año).

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Los datos indicados solo tienen en cuenta las emisiones generadas a escala nacional. Si se consideran también las emisiones derivadas de las importaciones, el impacto de un habitante en Suiza se eleva a 14 toneladas de CO2 al año (media mundial: 6 toneladas). En esta clasificación específica, que encabezan los ciudadanos de Luxemburgo, Suiza se sitúa en el 15º puesto mundial.

Objetivo 2050: Suiza apuesta por la energía solar

Suiza se ha comprometido a reducir sus emisiones a la mitad de aquí a 2030 (respecto a los niveles de 1990) y a alcanzar la neutralidad climática para 2050. La estrategia a largo plazo consiste en reducir las emisiones del transporte, los edificios y la industria en casi un 90%. Una parte de la reducción se conseguirá a través de la financiación de proyectos climáticos en el extranjero.

 >> Los interrogantes del acuerdo pionero entre Suiza y Perú para reducir las emisiones

El aumento de la demanda energética para la electrificación del transporte y  la calefacción será posible gracias al desarrollo de energías renovables y, sobre todo, de la fuente fotovoltaica, según las autoridades. Dentro de treinta años, cuando todas las centrales nucleares en Suiza estén desmanteladas, el sol proporcionará el 45% de la electricidad consumida en el país, frente al 4% en la actualidad.

Mercado de CO2en China y fuente eólica en Estados Unidos

La Unión Europea es más ambiciosa a medio plazo: para 2030 pretende reducir las emisiones en al menos un 55% respecto a los niveles de 1990. La ley europea sobre el clima, elemento crucial del Pacto Verde (Green Deal), prevé actuaciones en todos los sectores, pero sobre todo en el transporte, la energía, la agricultura y la construcción.

Uno de los principales elementos para alcanzar los objetivos es el sistema de comercio de derechos de emisiones en el que Suiza participa desde 2020. En la actualidad se aplica a la producción de electricidad, la industria y la aviación nacional, pero podría extenderse al transporte vial y a la calefacción.

China también apuesta por el mercado del carbono para alcanzar el pico de emisiones en 2030 y la neutralidad climática en 2060. Lanzado a principios de febrero, el mayor régimen de comercio de derechos de emisión del mundo afecta por ahora a las empresas energéticas. De hecho, el 60% de la producción energética de China proviene del carbón. En el futuro, el mercado de CO2 se ampliará a otras industrias, como las del cemento y el acero.

Tras el regreso al Acuerdo de París, Estados Unidos se propone reducir las emisiones entre un 50 y un 52% respecto a los niveles de 2005. Joe Biden tiene previsto, entre otras cosas, destinar dos mil millones de dólares a la renovación de edificios y respaldar económicamente la producción de vehículos menos contaminantes. La nueva administración en la Casa Blanca también apuesta por más energía de fuentes renovables con la construcción de nuevos parques eólicos marinos.

El compromiso de Suiza es “insuficiente”

El impuesto sobre el CO2 de los combustibles fósiles en Suiza – actualmente de 96 francos por tonelada – es uno de los más elevados del mundo, según Climat Action Tracker (CATEnlace externo), una asociación independiente que supervisa las políticas climáticas en el mundo. Sin embargo, se considera que el compromiso de Suiza es “insuficiente”.

Para CAT, las medidas en vigor en Suiza permitirán reducir las emisiones entre un 26 y un 31% de aquí a 2030. Por lo tanto,  Suiza corre el riesgo de no alcanzar su objetivo, después de haber incumplido el que se había fijado para 2020.

>>Suiza no cumple sus objetivos de reducir las emisiones de CO₂

Sin embargo, Suiza está mejor situada que la mayoría de los países europeos y los Estados industrializados, según una comparación internacional. En el Índice de Actuación frente al Cambio Climático, clasificación que tiene en cuenta las políticas climáticas, Suiza ocupa el puesto 14 de 61. A pesar de no haber alcanzado sus objetivos, se encuentra entre los países que han reducido las emisiones nacionales en los últimos 30 años.

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¿Qué temperatura nos espera a finales de siglo?

Si de las palabras se pasa a los hechos, a finales del siglo la temperatura media del planeta debería ser 2,4% más alta que en la época preindustrial, según el último informe de la asociación CAT. Esto significa que no se cumpliría el objetivo del Acuerdo de París que pretende limitar el calentamiento global por debajo de los 2 °C.

Sonia Seneviratne, climatóloga suiza de renombre internacional y autora de los informes del Grupo intergubernamental sobre cambio climático, es optimista. Alcanzar el objetivo de París “no es imposible”, dice a SWI swissinfo.ch. “Aunque hemos perdido tiempo debido a la COVID-19, la situación en el frente político ha mejorado con el cambio de gobierno en Estados Unidos. La conferencia sobre el clima de este años [COP 26 en Glasgow] será decisiva”.

Traducción del italiano: Belén Couceiro

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