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Los multimillonarios y sus asesores se enriquecen con la pandemia

Jack Ma, el fundador del gigante de comercio electrónico Alibaba y el hombre más rico de China, habría incrementado su riqueza neta un 45% este año. Keystone / Jorge Silva / Pool

El mundo se ve sacudido por el impacto económico de la pandemia de coronavirus. Sin embargo, para los banqueros suizos que velan por las fortunas de los multimillonarios del mundo, son tiempos de jauja.

Este contenido fue publicado el 07 noviembre 2020 - 11:00
Sam Jones and Valentina Romei

Docenas de históricos bancos privados suizos, conocidos por una discreción a toda prueba -como el Lombard Odier, que alguna vez fuera prestamista de Napoleón- han visto crecer los activos de sus clientes este año. Los gigantes bancarios también se benefician: la semana pasada, el suizo UBS, que posee la división de banca privada más grande el mundo, publicó sus mejores resultados trimestrales en una década. Y previsiblemente su principal competidor, Credit Suisse, registrará un éxito similar.

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“[Nuestros clientes] no entraron en pánico durante el periodo de vencimientos”, declaró Sergio Ermotti, director ejecutivo del UBS, al Financial Times. “Todo lo contrario, aprovecharon para aumentar sus posiciones”.

Se espera que la economía mundial se contraiga un 4,4% este año –la caída más aguda de la historia moderna– que arrojará a millones de personas a la pobreza, según el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, los multimillonarios del mundo han aumentado su riqueza con respecto a 2019, según datos del UBS. La tendencia, que se observa en todas las regiones, de Brasil a China y de Estados Unidos a Alemania, evidencia que la pandemia podría agudizar las desigualdades.

El coronavirus acabó con 17,5 billones de dólares

El año pasado, la riqueza total de los hogares (dinero en poder de los particulares) aumentó un 10% para alcanzar los 399,2 billones de dólares, según el Credit Suisse Global Wealth Report 2020.Enlace externo

Entre enero y marzo de este año, el coronavirus acabó con 17,5 billones de dólares (15,9 billones de francos suizos), pero el informe anticipa que a finales de 2020 la riqueza global se habrá recuperado para situarse en los mismos niveles de 2019, liderada por las ganancias obtenidas por China e India.

Credit Suisse asegura que, como sucedió durante la crisis financiera global de 2008, "no hay evidencia firme de que la pandemia haya favorecido de forma sistemática a los grupos más ricos con respecto a los menos ricos, o viceversa".

Los investigadores precisan que se habría reducido el número de personas con un nivel patrimonial extremadamente alto (más de 50 millones de dólares) durante el primer semestre de 2020.

Credit Suisse insiste en que el porcentaje de la riqueza mundial total que está en manos del 1% más rico de la población ha disminuido constantemente desde el inicio del milenio. Según el banco, centrarse en el crecimiento de la riqueza de los emprendedores tecnológicos resulta sesgado porque pierde de vista que otro tipo de magnates, dedicados a la moda o al comercio minorista, han visto disminuir sus fortunas.

(swissinfo.ch/mga)

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Algunos banqueros creen que la última vez que a los superricos les fue así de bien fue en 2009, después de la gran crisis financiera global. En aquel momento, la crisis supuso una oportunidad de inversión y a la vez una amenaza. En esta ocasión, las grandes fortunas se han visto aún más favorecidas porque hubo una rápida reacción de los gobiernos y de los bancos centrales para amortiguar el golpe.

“En comparación con 2008 y 2009, esta vez el sistema recibió un cuantioso estímulo inmediato", declaró Ermotti, quien dejo sus funciones la semana tras nueve años al frente del UBS. “Ya existía mucha liquidez, y muy pocos lugares a donde dirigirse [para invertir]. El resultado es que los precios de los activos en los mercados financieros se han mantenido muy bien".

Hace menos de un año, los analistas de Wall Street se preocupaban por el desproporcionado valor de las acciones tecnológicas. La pandemia ha eliminado esos temores.

El patrimonio neto del director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, aumentó en 73 000 millones de dólares (66 000 millones de francos suizos) entre mediados de marzo y mediados de septiembre, gracias a las acciones que tiene en la empresa, según un informe del grupo de expertos Institute for Policy Studies, con sede en Washington.

Durante el mismo período, los patrimonios netos de Mark Zuckerberg, consejero delegado de Facebook y Elon Musk, consejero delegado de Tesla y SpaceX, crecieron más de 45 000 millones de dólares, respectivamente.

En China, el más grande y veloz semillero de superricos a nivel mundial, 257 personas se convirtieron en multimillonarias este año. Y los magnates de este país previamente consolidados también fueron afortunados.

Jack Ma, fundador de la plataforma de comercio Alibaba, aumentó su patrimonio neto en un 45% durante los últimos diez meses. Ahora vale 58 800 millones de dólares, según el Informe Hurun, que monitorea las fortunas de los principales oligopolios chinos. En los 22 años desde que existe este informe jamás había crecido tanto la riqueza de los que figuran en este documento.

Consejo para los ricos: no vender

El deslumbrante éxito de los multimillonarios célebres ofrece solo la mitad del panorama. Es verdad que, de manera general, la pandemia ha enriquecido aún más a las personas acaudaladas. Pero para muchos la clave no ha sido la evolución de sus negocios, sino el consejo que recibieron de sus banqueros desde el inicio de la crisis: no vender.

"Para quien entró en pánico y vendió en febrero, o a principios de marzo, fue muy difícil dar marcha atrás porque el mercado se recuperó con una gran rapidez”, explica Nicole Curti, directora de la sucursal suiza de Stanhope Capital, una empresa de gestión de patrimonio. Curti rememora, a modo de ejemplo, el caso de dos acaudalados hermanos asesorados por Stanhope Capital: uno de ellos vendió su portafolio de inversión cuando la pandemia se intensificó. El otro, decidió aguardar. Los activos del segundo crecieron un 7% este año. El primero, hizo agua.

"Ha sido difícil emocionalmente, pero la clave del rendimiento este año ha sido mantener las inversiones”, dice Curti.

El banco Lombard Odier, que administra fondos por 287 000 millones de francos suizos de millonarios y multimillonarios de todo el mundo, aconsejó en febrero a sus clientes invertir en los mercados en pánico.

En enero, el banco encargó a casi todos sus analistas cuantitativos un proyecto de recopilación de datos públicos sobre diversos indicadores de impacto económico: desde datos de tráfico en ciudades asiáticas hasta cifras de hospitales en algunos estados de Estados Unidos.

“Nos mostró desde el principio que, a pesar de los confinamientos y de que algunos sectores económicos se vieron abiertamente afectados, como las aerolíneas, la actividad seguía adelante en otros sectores", dice Frédéric Rochat, uno de los siete socios directores de Lombard Odier.

“Fuimos muy consistentes de esto desde febrero. No vender. Adquirir coberturas".

Tiempos dorados

Hay un tipo de cobertura que impulsaron los banqueros y asesores patrimoniales suizos entre sus clientes y que ha sido muy exitosa este año: el oro, que alcanzó un precio histórico de 2 073 dólares la onza en agosto.

Su adquisición fue el corolario de los enormes estímulos gubernamentales que impulsaron a los mercados de valores. Así como los ricos se beneficiaron del gasto público, que permitió mantener la estabilidad de los valores en el mercado bursátil, también se beneficiaron de los temores generados por el enorme endeudamiento que han tenido que asumir los Estados.

Numerosas fortunas a nivel mundial esperan seguir en esta línea hasta que los verdaderos costos económicos de la pandemia sean más claros.

El repunte en el precio de las acciones del sector tecnológico y otros sectores de nicho solo representa la evolución del comercio de “corto plazo” durante la crisis, asegura Rochat.

“Los inversores de largo plazo son más conscientes de esto que en 2007 y 2008, cuando comenzamos a estudiar esta economía fiscal experimental. Hay numerosas preguntas sin respuesta sobre lo que nos depara el futuro… entre ellas, si la inflación podría regresar”.

Copyright The Financial Times Limited 2020

Traducción del inglés: Andrea Ornelas


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