Navigation

Entre la igualdad y la tradición, los suizos se pronunciarán sobre el futuro del matrimonio

Anthony Anex/Keystone

Los suizos se han embarcado en un gran debate social que ya se ha producido en la mayoría de los países europeos. El 26 de septiembre el pueblo decidirá si concede o no a los homosexuales el derecho a casarse y a formar una familia. Los partidarios del matrimonio para todos se enfrentan a los defensores de los valores cristianos y de la familia tradicional.

Este contenido fue publicado el 06 septiembre 2021 - 09:39

Suiza es uno de los cuatro últimos países de Europa Occidental, junto con Italia, Grecia y Liechtenstein, en el que los homosexuales no tienen derecho a casarse. En la clasificación de países que elabora la organización ILGA-EuropeEnlace externo en función de la igualdad de derechos de las personas LGBTIQ, la Confederación Helvética ocupa el puesto 23, justo por delante de Estonia y Serbia.

El 26 de septiembre la ciudadanía suiza tendrá la oportunidad de recuperar su retraso en materia de derechos LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y queer). El pueblo deberá pronunciarse sobre una propuesta de matrimonio civil para todos que incluye el acceso a la reproducción médicamente asistida (RMA) para las parejas femeninas.

¿Qué está en juego?

Actualmente, dos mujeres o dos hombres solo tienen la posibilidad de formar una pareja de hecho registrada. Cada año, unas 700 parejas ven reconocida su relación de esta manera.

En muchos aspectos, las parejas de hecho registradas tienen los mismos derechos y deberes que los cónyuges. Por ejemplo, pueden elegir un apellido común, están protegidos en caso de rescisión del contrato de arrendamiento de la vivienda en la que habitan y pueden también recibir una parte de la herencia o de la pensión de su pareja. Además, desde 2018 las parejas del mismo sexo pueden también adoptar a los hijos de su pareja.

Entonces, ¿qué cambiaría en la práctica con el matrimonio para todos? Si el pueblo se pronuncia a favor del sí el 26 de septiembre próximo, las parejas casadas del mismo sexo podrán también adoptar conjuntamente un niño. Asimismo, si uno de los miembros de la pareja es extranjero, podrá beneficiarse de un procedimiento de naturalización más corto y menos costoso.

Las parejas de mujeres casadas también tendrán acceso a los bancos de esperma en Suiza. Como la ley suiza prohíbe la donación anónima de esperma, el niño podrá conocer la identidad del donante a los 18 años, y ambas mujeres serán reconocidas como madres desde su nacimiento. Sin embargo, si utilizan un banco de esperma en el extranjero, solo se reconocerá a la madre biológica.

Como en la mayoría de los países europeos, la maternidad subrogada o la donación de óvulos siguen estando prohibidas en Suiza. Las parejas masculinas no podrán recurrir a una madre de alquiler.

La labor que ha exigido este proyecto en el Parlamento ha durado siete años. Se puso en marcha en 2013 por iniciativa parlamentaria del Partido Verde Liberal (PVL, centro). Desde entonces, los diputados han debatido distintas versiones del texto hasta que en diciembre de 2020 el Parlamento aceptó una enmienda al Código Civil que legaliza el matrimonio entre dos mujeres o dos hombres.

¿Qué pasará con las parejas de hecho registradas?

Un "sí" al matrimonio para todos significaría también el fin de la unión registrada, reservada a los homosexuales. Las parejas del mismo sexo podrán convertir su unión en matrimonio o continuar con el mismo régimen. Pero, no se registrarán nuevas parejas de hecho.

Para sustituir esta forma de unión, la administración federal está trabajando en un pacto civil de solidaridad (pacs) como el que existe en Francia. La idea sería crear un régimen para las parejas heterosexuales u homosexuales con consecuencias jurídicas menos amplias que el régimen matrimonial.

¿Cuáles son los principales argumentos a favor del proyecto de ley?

Para los partidarios del matrimonio para todos, se trata principalmente de abolir la desigualdad de trato. Con el matrimonio para todos, todas las parejas tendrán los mismos derechos y obligaciones. "El Estado no debe juzgar la vida privada y familiar de los habitantes de este país, ni decirles cómo organizarla", afirmó la ministra de Justicia y Policía, Karin Keller-Sutter, en la presentación de la campaña.

El proyecto también permite adaptar la ley a la realidad de la sociedad suiza, argumentan sus partidarios. Sostienen que el matrimonio para todos dará mayor protección legal a los miles de niños que ya viven con dos madres o dos padres.

La apertura del matrimonio a los homosexuales también tiene un valor simbólico. "Es un reconocimiento legal, largamente esperado, del amor entre personas del mismo sexo", indicaEnlace externo en un comunicado el Comité Nacional del Matrimonio Civil para Todos. En él se afirma que, según distintos estudiosEnlace externo, en los países que han introducido el matrimonio civil para todos han disminuido la tasa de suicidio entre la comunidad LGBTIQ y los prejuicios contra ellos.

¿Cuáles son los principales argumentos contra el proyecto de ley?

Los argumentos del comité impulsor del referéndum se basan principalmente en el valor tradicional que tiene el matrimonio en nuestra sociedad y el papel que desempeñan en él el hombre y la mujer.

"La introducción del matrimonio para todos abriría una brecha social y política que eliminaría la definición histórica del matrimonio como la unión duradera de un hombre y una mujer", sostienenEnlace externo los adversarios del proyecto. Consideran que "el matrimonio es y debe seguir siendo la unión natural de un hombre y una mujer, y que hay que proteger esa unión".

El acceso a la reproducción médicamente asistida para las parejas femeninas también preocupa a los adversarios, que creen que esta posibilidad sacrifica el interés superior de los hijos. Temen además que estos cambios puedan conducir a la legalización de la maternidad subrogada.

En un plano más técnico, el comité del referéndum lamenta asimismo que el matrimonio para todos se introduzca mediante una simple enmienda legislativa, sin cambiar la Constitución.

¿Por qué tiene que pronunciarse el pueblo?

Tras la aprobación del matrimonio para todos por el Parlamento, un comité interpartidista, compuesto principalmente por representantes de los dos partidos conservadores de derechas, la Unión Democrática Federal (UDF) y la Unión Democrática de Centro (UDC), lanzó un referéndum. Lograron reunir las más de 50 000 firmas necesarias para conseguir una votación nacional.

El derecho a vetar una decisión parlamentaria forma parte del sistema suizo de democracia directa.

¿Quiénes están a favor y quiénes en contra?

El matrimonio civil para las parejas del mismo sexo goza de un amplio apoyo en todo el espectro político. A excepción de la UDC, todos los partidos gubernamentales apoyan el proyecto, así como los Verdes y los Verdes Liberales.

Una gran parte de la población también parece sentirse atraída por este cambio social. En febrero de 2020, una encuesta del instituto gfs.bern reveló que el 80% de la población suiza estaba a favor del matrimonio para las parejas del mismo sexo.

Protesta de los activistas LGBTIQ cuando el comité del referéndum depositó las firmas el 21 de abril. Keystone / Peter Klaunzer

Incluso en los círculos religiosos hay cierta apertura. La Federación de Iglesias Protestantes Suizas (FIPS) ya se pronunció en noviembre de 2019 a favor de aprobar el matrimonio para las parejas del mismo sexo a nivel civil. Sin embargo, la Conferencia Episcopal Suiza (CES) y la Red Evangélica Suiza siguen oponiéndose.

¿Cuál es la situación en el mundo?

El 1 de abril de 2001, los Países Bajos se convirtieron en el primer país del mundo en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Este año, es decir, 20 años después, 29 países lo permiten. En casi todos estos países las parejas del mismo sexo también pueden ser padres y adoptar un hijo. En dos décadas, el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido reconocido por la mayoría de los países occidentales, en Europa, América del Norte y del Sur, así como en Sudáfrica y Taiwán.

ILGA World

Sin embargo, el panorama es mucho más sombrío en otras partes del mundo. La homosexualidad sigue estando ampliamente reprimida en África, Asia y Oriente Medio. Unos 70 países condenan las relaciones homosexuales. Las penas van desde diversas formas de tortura hasta condenas a trabajos forzados. En diez países, la homosexualidad se castiga incluso con la muerte.

Traducción del francés: José M. Wolff

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.