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Finanzas

El mundo bancario suizo intenta reinventarse

El sector financiero se enfrenta a una nueva ola de tecnologías digitales que podrían transformar las finanzas personales y el comercio institucional en el mundo entero.

Este contenido fue publicado el 17 junio 2021 - 15:53
Skizzomat (ilustración)

La pandemia de coronavirus ha puesto en relieve la gran dependencia que tiene el mundo de las infraestructuras digitales cada vez más complejas.

A la vanguardia del cambio se encuentra la tecnología de contabilidad distribuida (DLT), también conocida como cadena de bloques (blockchain), cuyo objetivo es cambiar la forma en la que se crean, poseen y transfieren las monedas.

Rara vez una propuesta había suscitado a la vez tanta expectación como escepticismo.

Suiza se ha visto obligada a realizar un ejercicio de introspección. Su histórico sector bancario se sabe en riesgo de ser desplazado por nuevas formas de monedas digitales que eluden los flujos de dinero tradicionales, pero que también son una gran promesa en el cambio: ¿podrían las monedas digitales conducir a una reactivación de la banca personal, permitiendo que un mayor número de personas acceda a servicios financieros más eficientes?

Suiza tiene mucho que ganar, pero también que perder. Todo dependerá de la forma en la que se hagan las cosas. Su plaza financiera gestiona más de 2,3 billones de dólares (2,07 billones de francos suizos) en riqueza extraterritorial (también conocida como offshore), según el Boston Consulting Group. Esto equivale a un tercio de los activos en el extranjero a nivel mundial. Y como país, alrededor de 10% de la riqueza generada por Suiza proviene del sector financiero.

La llegada a Ginebra del proyecto de Libra, la moneda criptográfica de Facebook, marcó un momento decisivo. Ante la enorme presión política internacional, Libra cambió de estrategia y de nombre –por el de Diem– y se mudó de Suiza a Estados Unidos.

Diem deja atrás un regulador que se enfrenta a una nueva clase de activos, actualizaciones legales que incorporan la DLT en las leyes financieras y empresariales de Suiza y un banco central que contempla la creación de una versión digital del franco.

Las autoridades reguladoras del sector financiero dialogan a menudo con la recién creada comunidad de criptomonedas sobre cómo proteger a los pequeños inversores en la nueva tierra prometida de las finanzas digitales. Y ya han concedido licencias a actores financieros especializados en activos digitales.

Todos los actores involucrados están de acuerdo en que Suiza debe ser líder mundial en la esfera de las criptomonedas y la cadena de bloques. Y algunos temen que si deja pasar esta oportunidad, Suiza pierda el lugar que tiene actualmente en las finanzas globales y que los activos digitales se vayan hacia otros países.

En Suiza, cientos de empresas emergentes están respaldadas por incubadoras, consultores y equipos legales. Y el país alberga fundaciones especializadas que resguardan un significativo volumen de activos relacionados con los principales proyectos de cadena de bloques del mundo.

He seguido de cerca el surgimiento y la expansión del universo de las monedas digitales durante los últimos años. Suscríbase a mi newsletter (en inglés) para estar al tanto de las últimas novedades. 

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