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El impuesto sobre las ganancias de capital apunta a la élite rica de Suiza

La iniciativa se dirige a la clase más rica. Sin embargo, los adversarios de la iniciativa advierten que perjudicará a las pequeñas empresas y socavará la innovación empresarial. akg-images

Una propuesta de la izquierda consistente en un nuevo impuesto sobre las acciones, los dividendos, los alquileres y los activos pretende luchar contra la creciente desigualdad económica en la sociedad suiza. 

Este contenido fue publicado el 02 septiembre 2021 - 08:54
swissinfo.ch

La denominada “iniciativa del 99%" de las Juventudes Socialistas (izquierda) es otro intento de abordar la disparidad existente en la distribución de la riqueza y los ingresos. La inmensa mayoría de los suizos que dependen de los ingresos de su trabajo se vería beneficiada por la propuesta. 
 
La iniciativa se someterá a votación nacional el 26 de septiembre, junto con una propuesta para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo en Suiza. 

 Es la tercera votación federal de este año y forma parte del sistema de democracia directa suizo. 

¿Qué está en juego? 

La sección juvenil del Partido Socialista pretende aumentar el impuesto sobre las rentas del capital a escala nacional y cantonal -es decir, los dividendos, las acciones, los intereses sobre el patrimonio y los alquileres- con un factor de 1,5 en comparación con el impuesto ordinario sobre la renta. 
 
Las ganancias inferiores a 100 000 francos suizos (108 500 dólares) no estarían sujetas al nivel más alto de imposición. Las prestaciones de la seguridad social y los ingresos procedentes de actividades por cuenta propia también estarían exentos.

Los nuevos ingresos obtenidos por las autoridades fiscales a escala nacional y cantonal – que los activistas estiman en unos 10 000 millones de francos anuales – se utilizarían para reducir la carga financiera de las rentas medias y bajas y para la asistencia social, según se indica en el texto de la propuesta de enmienda constitucional. 

El Parlamento deberá definir otros detalles.
 
En la actualidad, Suiza no cuenta con un impuesto federal sobre las ganancias de capital, pero muchos cantones, que gozan de amplia autonomía en materia fiscal, gravan a los titulares de activos financieros un impuesto sobre el patrimonio. 

¿Cuáles son los principales argumentos de la iniciativa? 

Los promotores de la campaña sostienen que es esencial una reforma fiscal para evitar el aumento de la brecha entre ricos y pobres, ya que cerca del 43% de los activos financieros en Suiza están en manos de solo el 1% de la población. 
 
Esto hace que el 99% de la población se reparta el resto, de ahí el nombre de la iniciativa. 

Los impulsores de la iniciativa afirman que su propuesta es un paso hacia una mayor igualdad. Si fuera aceptada por los votantes, beneficiaría a la inmensa mayoría de la población, sobre todo a través de unos salarios más altos, una mejor oferta de servicios de guardería y de formación continua, así como unas primas de seguro médico menos costosas. 

El comité de la iniciativa señala también que los propietarios de grandes patrimonios han obtenido varias reducciones de sus facturas fiscales en las dos últimas décadas. Entre ellas figura el recorte a la mitad de un impuesto sobre la propiedad, un freno al impuesto de sociedades y al impuesto sobre actos jurídicos documentados (impuesto sobre transacciones financieras), y el fin de un gravamen federal sobre el capital, así como de un impuesto sobre las herencias en muchos de los 26 cantones del país. 

¿Cuáles son los principales argumentos contra la iniciativa? 

Los adversarios argumentan que la propuesta no es necesaria, que perjudicará la economía y la competitividad de Suiza y que no redistribuye la riqueza. El impacto financiero potencial de la iniciativa es imposible de prever, afirman. 
 
El Gobierno ha declarado que la brecha entre ricos y pobres no es profunda en Suiza comparada con otros países, ya que el sistema actual de impuestos y beneficios de la seguridad social crea una distribución equilibrada de la riqueza. 
 
La Federación Empresarial Suiza (economiesuisse) ha advertido que si la iniciativa fuera aprobada las pequeñas y medianas empresas y los empleados pagarían las consecuencias. 
 
En la misma línea, los principales partidos políticos, desde la derecha hasta el centro, afirman que la fuga de inversiones y la falta de innovación debida a la subida de impuestos podrían forzar el cierre de muchas empresas familiares que ya se tambalean por el impacto económico de la pandemia de la COVID-19.

¿Por qué los suizos deben pronunciarse sobre la propuesta? 

Los Jóvenes Socialistas aseguran haber recogido más de 130 000 firmas para su propuesta en un plazo de 18 meses, de conformidad con los requisitos legales. En abril de 2019  fueron entregadas en la Cancillería Federal unas 110 000 firmas. 

Es necesario presentar al menos 100 000 firmas de ciudadanos suizos para que una iniciativa popular sea sometida a votación a escala nacional. Si se aprueba en las urnas, se activa una modificación de la Constitución federal. 

En la historia de Suiza se han sometido a votación más de 220 iniciativas a escala nacional, pero sólo 23 obtuvieron la mayoría, según datos oficiales. 

¿Quiénes están a favor y en contra de la iniciativa? 

La iniciativa cuenta con el apoyo del Partido Socialista (el partido matriz de los Jóvenes Socialistas), así como del Partido Verde. 

Los sindicatos también han recomendado la aprobación de la iniciativa. 

Los demás partidos políticos principales, la mayoría del Parlamento, el Gobierno y los empresarios se han manifestado en contra de la propuesta, recomendando que se vote no el 26 de septiembre. 

¿A la tercera va la vencida? 

Es la tercera vez que los jóvenes socialistas llevan una iniciativa popular a una votación nacional. 

En 2013, los votantes rechazaron una propuesta para limitar los salarios de los altos cargos. Un resultado similar obtuvo tres años más tarde una iniciativa para luchar contra la pobreza y el hambre en el mundo limitando a las instituciones financieras de Suiza la posibilidad de especular con productos alimentarios y agrícolas. 

Votaciones sobre temas fiscales: frecuentes pero a menudo infructuosas 

En las últimas décadas las cuestiones fiscales han figurado regularmente en el orden del día de las votaciones nacionales, pero la mayoría de las enmiendas constitucionales propuestas no obtuvieron el apoyo necesario en las urnas. 

Ninguna de las propuestas de reforma lanzadas por los principales partidos ha sido respaldada por los votantes en los últimos 20 años. Los intentos de todo el espectro político por aliviar la carga fiscal de las familias, los matrimonios y el cuidado de los niños fueron rechazados por los votantes. 

Los Verdes y los Verdes Liberales abordaron la cuestión relativa al uso de la energía, sin éxito. Los socialistas y sus sindicatos aliados suelen apuntar a las clases privilegiadas y ricas, pero igualmente sin éxito: las propuestas de supresión de las ventajas fiscales para los extranjeros ricos o la reforma de la fiscalidad de las fortunas heredadas también fracasaron en las urnas. 

El primer intento de la Unión Sindical Suiza de introducir un impuesto sobre las plusvalías quedó en nada en 2001. A los socialistas no les fue mejor el año pasado, cuando los votantes se negaron a vetar las exenciones fiscales que supuestamente beneficiaban a las familias acomodadas con hijos.

Otras dos iniciativas podrían someterse a votación nacional en los próximos años. Los activistas intentan conseguir el apoyo necesario de los ciudadanos para la introducción de un microimpuesto sobre las transacciones financieras

Otro grupo ha lanzado recientemente una campaña de recogida de firmas para una reforma del sistema fiscal de las personas físicas.

Impuestos

Suiza recauda impuestos a escala federal, cantonal y local, y los cantones fijan sus propias tasas. Los impuestos suelen ser más bajos que en gran parte de Europa. 

Los 26 cantones conservan el control de los tipos impositivos, lo que significa que los niveles varían en todo el país. 

Los tipos se gradúan en función de los niveles de renta y patrimonio, así como de la situación familiar. Cualquier persona mayor de 18 años debe pagar impuestos. 

A los trabajadores extranjeros sin permiso C (sin residencia permanente) se les retienen los impuestos directamente de sus salarios. 

A los ciudadanos suizos y a los extranjeros con permiso C no se les retienen automáticamente los impuestos de sus nóminas y deben rellenar un formulario de declaración de impuestos cada año. El importe a pagar se basa en la cantidad ganada y en el patrimonio. 

Más información sobre el tema en este enlace de la Administración Tributaria Federal.Enlace externo 

El portal ch.ch ofrece también un resumen útil de los otros tipos de impuestosEnlace externo - vehículo, propiedad, bienes, animales domésticos, etc. - que se pagan en Suiza. 

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Traducción del alemán: José M. Wolff 

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